Sobre nosotros

 

Hotel restaurante en zona residencial,con playas cercanas parque y jardines, buena comunicacion,amplio paseo maritimo puerto deportivo.

El hotel se encuentra en el centro del pueblo cerca de los transportes públicos. linea regular de autobuses para todas las comarcas

Nuestro hotel

Ares es uno de los municipios más bellos y pintorescos de las Rías Altas

Estamos  a  orillas  de  lo  que en  Galicia conocemos como  Mar Ártabro, en Ares,  territorio  marinero  y sobre todo turístico. Este municipio pintó pueblos de acuarela como Redes, marinero hasta en su concepción arquitectónica, pensada para dejarse acariciar por las olas.

Encajado  en  un  entrante  escondido del mar de los ártabros encontramos el pequeño pueblo de Redes.  Las casas se agolpan por la calle principal que nos conduce al diminuto puerto pesquero,  aunque  su  tamaño  no impide que sea casi el más pintoresco de las rías altas.  Las casas están justo a la orilla,  y los marineros amarran sus embarcaciones en la misma puerta.
Pero  este  pueblo  que  parece resurgir de las aguas no es más que una pequeña parte de lo que hoy les mostraremos. Redes pertenece al ayuntamiento de Ares, una villa que tiene su origen en un pueblo pesquero, y no hay más que acercarse al centro para comprobarlo.
Las  construcciones  mantienen  una  esencia  marinera  pero  también nos van descifrando retazos de la historia de la villa. La colonia judía que existió en la  
Edad Media escapando de la persecución de los reyes católicos se instaló en el conocido como el barrio do Porto, para trabajar en el comercio de la sal.

También  los  romanos  dejaron  su  huella  en  el  puente  de  la  Ciscada. A principio del siglo pasado fue la  emigración la que quiso sobrevivir al olvido. Los aresanos  que  habían  hecho  fortuna  en  Cuba f undaron  en  1904  la  Alianza  Aresana  de  Instrucción,  la institución decana en Galicia para la educación.               El edificio más emblemático de esta sociedad es este que sirvió desde 1911 de escuela, y hoy en día es una preciosa Casa de la Cultura.
Ares  es  territorio  marinero  casi  por  obligación.  Sus habitantes vivían antaño de la pesca  de bajura y esa tradición se mantiene hoy en día. Las pequeñas barcas  que  vemos en la bahía conforman una de las flotas de bajura más importantes de la zona, aunque también vemos que hay sitio para embarcaciones más  potentes. Y  no  podía  faltar en una villa marinera, y sobre todo en esta ensenada tranquila, el puerto deportivo, cada vez más poblado y más ampliado, que  resulta  un  refugio  excelente para las modernas  embarcaciones  de recreo. También tiene que ver que el otro recurso económico de Ares sea el sector turístico.  Los visitantes multiplican la población en verano atraídos sobre todo por el ambiente marinero,  la tranquilidad, y las playas. Lo podemos comprobar en  la  cantidad de nuevas construcciones que se están levantando en el pueblo y muchas de las que están ya terminadas se encuentran  cerradas hasta que llegan las vacaciones. Es en ese momento cuando unos veinte mil veraneantes  se despliegan por la villa, llenando sus calles y plazas de vida. Las playas se desperezan de todo un invierno.  La de Ares es la más cercana, junto al paseo marítimo, aunque la de  Raso es muy popular, porque está muy bien orientada, se extiende a lo largo de toda la ensenada. En verano se suceden las fiestas populares, como en todo el país, aunque  en Ares la celebración más importante es la del Corpus. Las flores se revelan y cubren de color las calles. El pueblo entero se dedica a la recolección de los mejores ejemplares por toda la comarca para dar forma a las alfombras que quedarán en el recuerdo tras la procesión.
Cae el sol en Ares, aunque eso a algunos no le impide continuar con su tarea, nosotros nos detenemos ya, para comprobar como muere del día en el mar de los ártabros.